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Dolor de crecimiento o algo más: cuándo llevar a su hijo al ortopedista

Los dolores de crecimiento existen y son benignos, pero tienen un patrón reconocible. Cuando el dolor no sigue ese patrón, vale la pena consultar.

"Son dolores de crecimiento" es una de las frases más repetidas en la crianza. Y es verdad que existen: dolores benignos en las piernas de los niños, sin causa estructural, que desaparecen con el tiempo.1, 2 Son frecuentes: en una encuesta a 1445 familias, el 37% de los niños de 4 a 6 años los había tenido.3 El problema es que la etiqueta a veces se usa para todo dolor, y no todo dolor es de crecimiento. El diagnóstico es por exclusión, y el mayor error es ponerle ese nombre a un problema serio que pasó desapercibido.4

Cómo se comportan los dolores de crecimiento

Aunque no existe una definición única,5 las descripciones clínicas coinciden en un patrón:1, 2, 6

  • Aparecen al final del día o por la noche, a veces despiertan al niño.2, 6
  • Se sienten en ambas piernas, en la parte delantera de los muslos, las pantorrillas o detrás de las rodillas, no en una articulación concreta.2, 6
  • Por la mañana el niño está perfectamente bien, corre y juega sin cojear.2
  • No hay inflamación, enrojecimiento ni fiebre, y el examen físico es normal.2, 5
  • Mejoran con masaje: en una serie de 30 niños, el masaje alivió el dolor en el 95% de los casos.6

Cuando el dolor cumple ese patrón y el examen es normal, no hacen falta análisis ni radiografías para el diagnóstico.2 El manejo es tranquilizar, masajear y observar;2 un programa sencillo de estiramientos de los músculos de las piernas aceleró la resolución en el único ensayo controlado disponible.7, 8

Señales que no encajan y merecen una consulta

  • Dolor en un solo lado o localizado en una articulación: cadera, rodilla, tobillo. El dolor de crecimiento es bilateral y no articular; el dolor focal, la hinchazón o la pérdida de movimiento de una articulación exigen estudio.2
  • Cojera, aunque el niño diga que no le duele. Los dolores de crecimiento no causan cojera; un niño que cojea necesita una evaluación sistemática.2, 9
  • Dolor durante el día que limita el juego, el deporte o la escuela.2, 6
  • Inflamación, calor, enrojecimiento en una articulación, o fiebre acompañante. La fiebre y la negativa a apoyar la pierna son las señales clásicas de una infección articular, que es una urgencia.9, 10
  • Dolor que despierta al niño noche tras noche y que no cede con lo habitual: una historia atípica siempre amerita más estudio.2
  • Un golpe o caída reciente seguido de dolor que no mejora en pocos días. En los tumores óseos, casi la mitad de los pacientes con osteosarcoma relacionó el inicio con un golpe menor, pero la evolución no fue la esperada para un golpe.11
  • Pérdida de peso, cansancio inusual o un bulto en el hueso. El dolor óseo puede ser el primer síntoma de una leucemia, incluso con análisis de sangre casi normales,12 y una masa palpable fue el hallazgo más importante en más de un tercio de los tumores óseos en la primera visita.11

Motivos frecuentes de consulta ortopédica en niños

Además del dolor, hay situaciones en las que conviene una valoración aunque no duela: pies que se ven distintos entre sí, marcha en puntillas persistente,13 piernas muy arqueadas o rodillas muy juntas después de la edad esperada,14, 15 pies hacia adentro que provocan tropiezos frecuentes,15, 16 un pie plano rígido17 o una diferencia de longitud entre las piernas.18 La mayoría de las variaciones de rotación y de alineación de las piernas están dentro del rango normal del desarrollo y se corrigen solas, pero conviene medirlas y compararlas con los valores normales para la edad.15, 16

Qué esperar de la consulta

Una valoración ortopédica pediátrica es, sobre todo, examen físico: ver caminar al niño, mover sus articulaciones, comparar los dos lados.2, 15 Las radiografías se piden cuando pueden cambiar una decisión: cuando hay hallazgos localizados en el examen o una historia que no encaja.2, 9 La mayoría de las consultas terminan con una explicación y un plan de observación; una minoría requiere estudios o tratamiento.15 En ambos casos, la familia sale sabiendo qué está pasando, que es lo que la mayoría de los padres vino a buscar.

Referencias

Fuentes indexadas en PubMed consultadas para este artículo. Los números en el texto remiten a esta lista.

  1. Uziel Y, Hashkes PJ. Growing pains in children. Pediatr Rheumatol Online J. 2007;5:5. PubMed PMID 17550631. doi: 10.1186/1546-0096-5-5.
  2. Lehman PJ, Carl RL. Growing Pains. Sports Health. 2017;9(2):132-138. PubMed PMID 28177851. doi: 10.1177/1941738117692533.
  3. Evans AM, Scutter SD. Prevalence of "growing pains" in young children. J Pediatr. 2004;145(2):255-8. PubMed PMID 15289780. doi: 10.1016/j.jpeds.2004.04.045.
  4. Peterson H. Growing pains. Pediatr Clin North Am. 1986;33(6):1365-72. PubMed PMID 3786003. doi: 10.1016/s0031-3955(16)36147-8.
  5. O'Keeffe M, Kamper SJ, Montgomery L, et al. Defining Growing Pains: A Scoping Review. Pediatrics. 2022;150(2). PubMed PMID 35864176. doi: 10.1542/peds.2021-052578.
  6. Pavone V, Lionetti E, Gargano V, et al. Growing pains: a study of 30 cases and a review of the literature. J Pediatr Orthop. 2011;31(5):606-9. PubMed PMID 21654473. doi: 10.1097/BPO.0b013e318220ba5e.
  7. Baxter MP, Dulberg C. "Growing pains" in childhood: a proposal for treatment. J Pediatr Orthop. 1988;8(4):402-6. PubMed PMID 3292578. doi: 10.1097/01241398-198807000-00004.
  8. Evans AM. Growing pains: contemporary knowledge and recommended practice. J Foot Ankle Res. 2008;1(1):4. PubMed PMID 18822152. doi: 10.1186/1757-1146-1-4.
  9. Naranje S, Kelly DM, Sawyer JR. A Systematic Approach to the Evaluation of a Limping Child. Am Fam Physician. 2015;92(10):908-16. PubMed PMID 26554284.
  10. Kocher MS, Zurakowski D, Kasser JR. Differentiating between septic arthritis and transient synovitis of the hip in children: an evidence-based clinical prediction algorithm. J Bone Joint Surg Am. 1999;81(12):1662-70. PubMed PMID 10608376. doi: 10.2106/00004623-199912000-00002.
  11. Widhe B, Widhe T. Initial symptoms and clinical features in osteosarcoma and Ewing sarcoma. J Bone Joint Surg Am. 2000;82(5):667-74. PubMed PMID 10819277. doi: 10.2106/00004623-200005000-00007.
  12. Jonsson OG, Sartain P, Ducore JM, et al. Bone pain as an initial symptom of childhood acute lymphoblastic leukemia: association with nearly normal hematologic indexes. J Pediatr. 1990;117(2 Pt 1):233-7. PubMed PMID 2380822. doi: 10.1016/s0022-3476(05)80535-9.
  13. Oetgen ME, Peden S. Idiopathic toe walking. J Am Acad Orthop Surg. 2012;20(5):292-300. PubMed PMID 22553101. doi: 10.5435/JAAOS-20-05-292.
  14. Salenius P, Vankka E. The development of the tibiofemoral angle in children. J Bone Joint Surg Am. 1975;57(2):259-61. PubMed PMID 1112851.
  15. Sass P, Hassan G. Lower extremity abnormalities in children. Am Fam Physician. 2003;68(3):461-8. PubMed PMID 12924829.
  16. Staheli LT, Corbett M, Wyss C, et al. Lower-extremity rotational problems in children. Normal values to guide management. J Bone Joint Surg Am. 1985;67(1):39-47. PubMed PMID 3968103.
  17. Kulik SA, Clanton TO. Tarsal coalition. Foot Ankle Int. 1996;17(5):286-96. PubMed PMID 8734800. doi: 10.1177/107110079601700509.
  18. Stanitski DF. Limb-length inequality: assessment and treatment options. J Am Acad Orthop Surg. 1999;7(3):143-53. PubMed PMID 10346823. doi: 10.5435/00124635-199905000-00001.

Contenido educativo con referencias a la literatura médica. No sustituye una valoración médica individual.

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